¿Se corrige la escoliosis con fisioterapia?

Ilustración generada con inteligencia artificial. No muestra a un paciente real ni es una imagen diagnóstica.
La escoliosis es un cambio de forma de la columna en las tres dimensiones. Una asimetría en la altura de los hombros o de la cintura puede hacer sospecharla; para el diagnóstico y el seguimiento se usan la exploración y radiografías hechas de pie. La curva se valora con medidas como el ángulo de Cobb.
¿Basta con una sola medición?
No. Importan cuánto va a crecer el niño, dónde está la curva y si aumenta con el tiempo. Un mismo ángulo puede significar cosas distintas en un niño que sigue creciendo y en un adulto. La escoliosis de la adolescencia y la curva por desgaste del adulto tampoco son lo mismo.
¿Qué papel tiene el ejercicio?
Los ejercicios específicos para la escoliosis pueden formar parte de un plan de tratamiento para mejorar la conciencia postural, el control muscular y la función. Pero no se puede decir que vayan a hacer desaparecer cualquier curva ni que sustituyan al corsé cuando este es necesario.
En pacientes seleccionados que siguen creciendo, puede recomendarse un corsé para limitar el avance de la curva. En curvas marcadas o que avanzan se valoran opciones quirúrgicas; la decisión no se toma de forma automática mirando un solo ángulo.
Lo más útil es un plan personal con intervalos de revisión y objetivos definidos. En lugar de promesas de «curación segura con un ejercicio», hay que fijarse en la evolución medida en las revisiones.
Fuentes
Este artículo es solo informativo; el diagnóstico y el plan de tratamiento de cada persona se deciden tras una consulta médica.